viernes, 9 de octubre de 2015

No nos juzgues, jamás caminaras con nuestros zapatos

Ser madre (o padre) no es fácil, y quien diga lo contrario directamente miente u opina sobre una realidad q no ha vivido. Desde antes del minuto uno de el nacimiento de un hijo, el cerebro de una madre/un padre empieza a funcionar a una velocidad vertiginosa sobre q es "lo mejor" para el niño  q está por llegar. Todas nos preocupamos de tomarnos nuestro ácido folico, de "intentar" comer sano, productos con omega3, mucha leche, poner música clásica para estimular al feto, colmamos de caricias nuestras barrigas...
Más tarde buscamos los mejores pañales, hacemos un máster  sobre la mejor leche en polvo de todas las farmacias de la ciudad, les ponemos Baby Einstein en la tele porque "alguien" dijo q estimula la inteligencia (aprovechó para tirar por tierra este mito, de ser así Pela será el próximo inventor de la vacuna q erradique alguna enfermedad mortal o como poco ideara un combustible q se pueda fabricar en casa a partir de deshechos orgánicos, ya q ha visto estas películas unas 2000 veces), y así un sinfín de típs  sobre alimentación, seguridad, estimulación y educación, q nos hace sentirnos más a seguros en que no estamos haciendo tan mal esto de ser madres/padres.
A tod@s nos han dado consejos e incluso algun@s hemos sido osados en darlos en esto de la crianza, a veces con acierto y otras veces totalmente desacertados, pero yo quiero pensar q siempre basados en una experiencia previa del consejero al q le han sido de gran ayuda.
Las madres (y los padres) de niños con diversidad funcional , además de todas esas decisiones q el resto de familias toman, tenemos q decidir si queremos dar a nuestros hijos otro tipo de ayudas extra que les ayuden a trabajar las  carencias  q vienen asociadas a su "etiqueta". En caso de niños con algún tipo de Trastorno del Espectro del Autismo estas dificultades a trabajar son sociales y comunicativas fundamentalmente, y en ocasiones conductuales. 
Por desgracia, nadie te da un manual de "¿y ahora que?". Te sumerges en la red a buscar cómo ayudar a tu hijo, te pasas horas buscando q tipo de terapias están adecuadas a este tipo de trastorno y q aspectos se trabajan en ellas y desde que enfoque. Preguntas a otras madres (o padres) q experiencia han tenido con ellas. Te entrevistas con terapeutas, les haces un tercer grado en el q lo único q te falta por saber al salir de allí es el número de pie q calza. Pasas días, semanas y en ocasiones incluso meses antes de conseguir tomar una decisión, quizás acertada o quizás errónea, pero TU decisión, al fin y al cabo. Sacrificas tiempo y dinero llevando a tu hijo de un sitio a otro, para que ese cerebro que se supone es una esponja hasta los 6/7 años este estimulado al máximo posible, porque como madre de un niño con diversidad funcional es un clavo al q te tienes q agarrar sí o si.
Entonces llega el profesional de turno que bajo un aparente consejo (sin experiencia en ser padre o madre de un niño con diversidad) TE JUZGA, a ti y a la forma en la que estás llevando la educación de tus hijos. Vas a un hospital y una enfermera en solo medio minuto es capaz de decirte q tu hijo es un mal educado caprichoso, al que le consientes todo. Hay terapeutas que te aconsejan vivir en una burbuja aislado sin relacionarte con otros padres, ya que algunos son "malas influencias" que te van a hacer un lavado de cerebro, y "tu hijo, no es como el de ellos" ( es la forma sutil de decirte q ellos juegan en segunda y tú en tercera). Otros directamente te acusan de volver loco a tu hijo con determinadas terapias (en las q por cierto no han estado nunca presentes, ni saben como se desarrollan ni que objetivos se trabajan).
Todos ellos siempre desde el otro lado,claro. Nunca van a tener q tomar este tipo de decisiones, jamas van a sentir la impotencia de una madre que tiene un niño de cuatro años al q aún no ha oído decir "mama", no saben lo que es estar 24 horas conviviendo con el autismo desde la perspectiva de una madre o un padre, y no van a sentir el peso de la losa q lleva inscrito "y si hubiera hecho esto..."
No, ellos no van a tener que pasar por esto. 
Gracias a Dios (o a Buda, al Karma, o a lo q cada uno crea) cuando das con otro tipo de profesionales que te escuchan y se molestan en  saber que es eso a donde llevas a tu hijo, se reúnen con las otras personas q trabajan con tu niño, para unir esfuerzos en pos de un fin común, compensas esos sentimientos de rabia, dolor e impotencia q vierten en tí esos otros pseudo profesionales, carentes de empatía y con un ego tan grande q les impide ver q hay mas mundo y más conocimiento q el q ellos adquirieron en su formación.

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